Entrevista a Pipe Villarán

Por: Fausto Barragán

A inicios de año, tuvimos la oportunidad de realizarle (con tiempo de anticipación) esta entrevista a uno de los músicos más reconocidos en el medio rockero peruano: Pipe Villarán. Ha participado en bandas como G3, en los extrañados Fuckin sombreros, sorprendiéndonos también en  proyectos personales como Long player, entre otras colaboraciones. 

En definitiva, con sus nuevos singles lanzados este año (Island on the second sun y Curtain call) , y el reencuentro de sus dos bandas (G3 y los Fuckin…), podemos decir con toda seguridad no solo que este es el año de Pipe Villarán, sino que musicalmente, dará mucho que hablar.

Anuncios

A dos meses de tu partida…

Por: Fausto Barragán

Hoy se cumplen dos meses del sentido fallecimiento de un gran músico y artista, querido y respetado no sólo en la industria del hip hop, sino de la música en general: Adam Yauch, o más conocido como MCA. Después de largos meses de una intensa lucha contra el cáncer que se le diagnosticó el 2009, terminó siendo derrotado  por ella, el 4 de mayo del 2012, dándole una amarga sorpresa a todos los que conocían y respetaban su trayectoria musical, como miembro de los siempre recordados Beastie boys, formados (antes de llamarse así) en 1979.

Les recomiendo que se tomen la molestia de escuchar algunas canciones, a parte de la ya renombrado Sabotage, y conocerán porqué del respeto para con ellos, y su aporte a la música, que dicho sea de paso, se sirvió del jazz, funk, punk, rap, etc. Descansa en paz MCA.

EL CLUB DE LOS 27… HOY?

Por: Fausto Barragán
Es curioso escribir sobre muertes, o hechos funestos en general, de cualquiera que sea su calibre. Pero en lo personal, es reconfortante hacerlo de una figura que trascendió en la vida de uno. Es en este caso, que me complace escribir sobre dos de mis héores de la música, y que hasta ahora en el blog no he podido hacerlo. Estos dos, son los norteamericanos James Douglas Morrison y Lewis Brian Jones, y por si no lo sabían, un día como hoy, un 3 de julio, ambos parten de este mundo, y curiosamente, ambos envueltos en un halo de inquietudes y misterio.
Brian Jones, fue el líder fundador y máxima voz (inicialmente) de los Rolling Stones, formados en 1962. Así es, esta mítica banda que hoy cumple 50 años, tuvo su origen, como todas, pero que es producto hoy en día de una serie de controversias con respecto a su fundador. Antes que la banda tome la batuta del clásico matrimonio del rock (Jagger y Richards), la tomó Jones, y de qué manera lo hizo. Su huella no sólo está en la cantidad de mujeres con las que se metió (y de hecho, antes de ser Stoned, fue perseguido por los padres o novios de las muchachas a las que cortejaba), los abusos de alcohol y drogas, y sobre todo,  a su excéntrica personalidad. Fue el rostro en la parte inicial de la banda, y por lo tanto, el encargado de brindar entrevistas y demás. La popularidad del grupo creció a medida componían temas sexuales y desafiantes de la sociedad conservadora de su época, llenando un vacío que la estela de los Beatles no pudo llenar. Hasta fueron considerados en su tiempo como la contraparte “mala” de los 4 de Liverpool. Pero nada podría durar tanto. Su máximo aporte a la música de los Stone se puede apreciar en discos como Aftermath y Between the Buttons. Demás está decir la influencia interna y la demanda que ejercían unos incipientes, tímidos, pero hambrientos Keith y Mick, con respecto al liderazgo del grupo. Y para colmo de males, esto, coincidía con un decaimiento anímico y participativo públicamente de Jones. Se mostraba más ensimismado y despreocupado por la necesidad de figurar con la banda, preocupándose por caprichos, vanidades, y un sin fin de cosas que astutamente los Stones aprovecharon utilizándolo contra él. Quiero decir que efectivamente Jones fue expulsado con pretextos absurdos de la banda, de la banda que él creó,  llegándose a confinar a su mansión. Y bueno, una vez solo, accidental y extrañamente, tras la contratación de un fontanero para su casa, fue hallado muerto en su piscina a la mañana siguiente. Murió a los 27 años; hoy cumple 43 años de fallecido.

Jim Morrison, uno de los personajes más controversiales y famosos, recordado por todos los tiempos como uno de las caras de rock de los 60´s. Considerado también un sex symbol, siendo eso para él una de sus principales piedras en el zapato. Líder de la emblemática banda The Doors formada en L.A en 1967. Dueños de su época, y a la vez víctimas de la misma. Gozaron de mucha fama y tuvieron numerosos problemas con la policía, y ni qué hablar del exceso de alcohol y drogas; fueron unos auténticos rock stars. Pero al margen de esto, su música fue ese milagro que logró calar en su época y trascender hasta la nuestra. Es lo que se logra cuando una banda produce canciones con alma y autenticidad. Si bien su música proyecta reminiscencia en el blues y el jazz, es considerada auténtica por la forma cómo la interpretan; es la personalidad inconfundible de su sonido lo que hace que identifiquemos instantáneamente cualquiera de sus riffs. Fueron así, unos revolucionarios, una estrella fugaz, comparada con pocas bandas sucesoras, que tras intentos por parte de sus miembros (salvo Jim) por establecerse y encaminarse en el negocio musical, la desgracia, esa marca trágica pero sentenciosa, se encargaría de silenciar a su portador, acabando con el Jim Morrison mortal, y erigiendo la figura de Jimbo, el dios. Fue encontrado muerto en su habitación de hotel en el barrio Marais, de París, aparentemente por problemas cardiacos, producto del consumo de alcohol y drogas la noche anterior. Muere a los 27 años; el día de hoy cumple 41 años de fallecido.

EL NACIMIENTO DEL NUEVO VILLANO

Por: Fausto Barragán

Marilyn  Manson nos sorprende con su nueva producción discográfica, titulada Born Villain (2012), publicado el 1 de Mayo. Después de varios meses de espera, a partir del lanzamiento de un video promocional (homónimo) en el 2011, irrumpe en la escena musical para dejar en claro que sigue aquí, y mejor que nunca. Es que lleva, después del Antichrist superstar (1996), una serie de intentos por mantener su nivel musical y por ende, su fama, la cual se vio seriamente afectada por las insípidas y absurdas composiciones que sucedieron a aquel éxito comercial, como por ejemplo, el que fue su último disco  The High End of Low  (2009).

Born Villain no sólo presenta un gran despliegue técnico, cuenta también con el primer sello discográfico de Marilyn Manson “Hell”  y su reciente disquera “Cooking Vinyl Records”. Si bien, las salidas de dos miembros clásicos de la banda como Ginger Fish (batería) y Madonna Wayne Gacy (teclados), para este álbum, contarán con el regreso esperado por muchos del bajista Twiggy Ramirez, compositor y buen amigo de Manson. Quizás por eso, este nuevo material aparece con más fuerza, en las guitarras y sintetizadores, participaciones de artistas invitados, imágenes impactantes, recursos obscenos, sexuales y controversiales. En definitiva, con la fórmula perfecta que hizo despegar a ese monstruo gigantesco a mediados de los 90´s, y que según Manson, afirmando la vuelta a sus raíces, “será el álbum conceptual más grandioso de todos”.

 Born Villain (2012)

1-Hey, Cruel World…

2-No Reflection

3-Pistol Whipped

4-Overneath the Path of Misery

5-Slo-Mo-Tion

6-The Gardener

7-The Flowers of Evil

8-Children of Cain

9-Disengaged

10-Lay Down Your Goddamn Arms

11-Murderers Are Getting Prettier Every Day

12-Born Villain

13-Breaking the Same Old Ground

14-You’re So Vain (featuring Johnny Deep)

A la memoria de un olvidado

Por: Fausto Barragán

Si bien es cierto que no tengo vela en este entierro, o que no soy alguien que debiera emitir un juicio sobre el tema que estoy por contarles, me tomo el atrevimiento, por considerarme un incondicional admirador de esta banda. Y bueno, la banda de la que hablaré es “Alice in chains”, que actualmente, bajo ese “sagrado” nombre, están dando vueltas por ahí, recaudando dinero, estando en presentaciones, sacando discos, y (creo yo) manchando un nombre que debió morir hace 10 años, y más aún, hace un año y un par de meses, para ser exacto.

Cuenta la historia que mientras Layne Staley, tras bastidores, vomitando cada 5 minutos, y con la adicción a la heroína en su rostro, ingeniándoselas para salir al escenario, su “amigo”, el fundador y compositor Jerry Cantrell, tenía planes para “Alice…”, más de los que la misma banda podría soportar.

Pero este texto, más que hablar de la banda, o hablar de las arteras acciones cometidas por Jerry Cantrell dentro de la misma, me referiré principalmente a la muerte, ya hace más de un año, de uno de sus miembros. No. No será de Layne, ni de ese “desafortunadamente” antipático reemplazo, llamado Mick Inez, ni de su baterista, que si bien es un miembro fundador, siempre me pareció un perro faldero de Jerry Cantrell. Me refiero a Mike Starr, que a parte de ser miembro fundador de “Alice in chains”, fue el mejor amigo de (para mí) el oro de esa banda: Layne Staley.

Por qué escribo este texto si no coincide ni con la fecha de su natalicio y con la de su deceso… Bueno, es que simplemente tengo la necesidad de expresar mi desacuerdo con esos personajes, montados actualmente bajo el nombre de “Alice in chains”, cuando no son ni la sombra de lo que fue esa sorprendente banda. Y ¿por qué? Bueno, porque simplemente al “genio” de Jerry Cantrell no le dio la gana de dejar morir a ese monstruo que estuvo destinado a una corta existencia, y que lamentablemente, es lo que es ahora.

En otra oportunidad descargaré mi desacuerdo por “Alice in chains”, que debió llamarse “Jerry Cantrell y sus amigos invitados” como lo sugirió irónicamente Mike Starr años después de su salida de la banda. Y es a este último personaje a quien le dedico mi post. Es que mucho de él me trae inevitablemente a criticar las decisiones o rumbos que comenzó a tomar la banda, y que claro, quellevarían por acabar con Layne. No acuso premeditadamente a alguien, simplemente expongo mis dudas sobre la seguidilla de malas ideas que se tomaron en la banda, la cual, una de ellas, sería la salida de Mike Starr. Es evidente con ello que Cantrell pretendía formar su “propio” grupo, uno a disposición de él. Con la salida de Mike, y un Layne adormecido por las drogas, las cuales empezaban a consumirlo, no sería muy difícil. Ya de por sí, el mismo carácter sumiso de Layne lo permitía, pero… ¿por qué expulsar a Mike? Algo muy grave tuvo que haber pasado para eso. Quizás fue el único que se atrevió a decirle sus verdades a Jerry, o el único que no estaba en  desacuerdo con la tiranía dentro de la banda. Pero bueno, él (Mike) fue el primero en abandonar la tripulación, que dentro de todos los problemas de diversa índole (drogas, excesos, abusos, antipatías) funcionaba como conjunto. Me refiero estrictamente al producto final: su música.

Es así que, mientras Cantrell se esforzaba por hacer más profesional su equipo (arruinando la energía creada por esos cuatro chicos de barrio), acabando con ellos, y cumplía su sueño de crear su propia banda, su sonido, su música. De hecho, lo consiguió: una banda del montón. Nadie me sacará de la cabeza que no sólo tras la muerte de Layne ese grupo musical dejó de ser “Alice in chains”, sino desde la misma salida de Mike Starr, la cual, ya pronosticaba su triste final.

Algo sobre Tonight tonight…

Por: Fausto Barragán

Son pocas las canciones que me llevan a escribir directamente sobre ellas. Puedo hacerlo de algún álbum, banda, tributo, concierto, etc., pero de una sola canción… raro ¿cierto?. Es por eso que ante tanto preámbulo, revelaré la canción que en estos últimos días me ha estado dando vueltas en la cabeza:Tonight tonight, de Smashing pumpkins.

Después de haber escuchado tantas veces la canción, tuve la oportunidad de experimentar algo más en su sonido etéreo y casi surrealista. Y no miento en esto, que tuve que cerrar los ojos, y escucharla en plena calma, para comprender algo que en su momento me resultó de lo más revelador. Cerré los ojos y me dejé llevar.

Antes de continuar, cabe aclarar mi anterior extensa duda con respecto al porqué del video clip. Ese que definitivamente es surrealista, con Iha, Corgan y los demás, sobre nubes, rodeados por un espacio ligeramente gótico. Sinceramente no entendía la relación de la canción con “ese” video. Se podría decir que le daba mérito a los productores musicales de la banda, o a los mismos miembros (presumo Corgan) que participaron en la realización de tal hazaña. Pero no. Al darme cuenta de esta “revelación”, no dudé en ningún momento que el video tenía que ser tal cual; lo comprendí todo. Resulta que mientras cerraba los ojos, un sonido, metálico, similar al de una enorme máquina que acaba de ser encendida, se despereza y da inicio a su marcha. Era como una enorme locomotora; un monstruo de acero. Después pude escuchar cómo se metían en la marcha los arreglos del órgano, los efectos de violín, y cada pequeña variación. Pude comprender entonces que la canción (al menos su forma) nos presentaba un viaje, una travesía, que precisamente comenzaba con una despedida: podía imaginarme a un buque zarpando, con miles de pañuelos agitándose al frente suyo. Y además, a lo largo de la canción, son esas pausas (believe.. in me) constantes, con ese arpegio de guitarra, las que aluden a las pequeñas paradas del gran periplo.

Es así como comparto con los pocos que lean esto (pues es tan íntimo que no pienso publicarlo en face), y hayan experimentado algo similar. De no ser así,  los invito a que lo intenten y se dejen llevar por esta mágica canción. Una canción a prueba de todo y de “acero inoxidable”; además que forma parte del álbum llamado por el mismo Corgan “el The wall de los 90´s”, y creo que si bien peca de soberbio, objetivamente, no es tan disparatado que digamos.

Sombras y murmullos de una Marcha silenciosa, a propósito del estreno de “Rec 3”

Por: Fausto Barragán

Max Brooks (New York, 1972) quien asoma en el mundo no sólo literario, sino ficcional, como una de las eminencias y experto en el tema que últimamente está dando de qué hablar, tanto en estrenos de películas por muchos meses esperadas, como también en la vida real (los recientemente aparecidos caníbales). Así es. Este tema sería: “el mundo Zombie”. Las diversas publicaciones de M. Brooks fueronZombie-guía de supervivencia (2003), Guerra mundial Z: Una historia oral de la guerra Zombie(2006) y Guía de supervivencia: ataques registrados (2009). Y ahora, nos sorprende con una de sus últimas entregas La marcha Zombie(2012).

Para los que gustan de las novelas detectivescas, o en el caso de este tipo de textos, la supervivencia, el atrincheramiento, la masacre y brutal carnicería, este libro, no es para ellos. Si bien La marcha Zombie está compuesto por cuatro relatos que, viéndolo de una manera entusiasta, serían cuatro posibilidades de acción al más puro estilo hollywoodense, o a las películas de culto como La noche de los muertos vivientes o El regreso de los muertes vivientes, no resulta así. Brooks apuesta por otro tipo de tensión, no por la acción de los personajes (humanos, no-vivos, etc.,) o cualquier elemento explosivo registrado en las historias. Esta tensión de la que hablo, radica en la perspectiva paisajística del caos, en la posibilidad del “y si hubiera…”, en el tiempo ido, reemplazado por un presente cruel, el cual sus personajes están obligados a respirar, y al parecer, lo hacen con una asombrosa naturalidad.

En la primera historia, El desfile hacia la extinción, vemos un panorama eclipsado por la catástrofe de la invasión zombie. Es una historia que revela a manera de diario, la travesía de los protagonistas, que curiosamente son unos turistas en la historia de la humanidad, comentando sus experiencias en diversos momentos (específicamente guerras) de la historia, y cómo es que lograron sobrevivir. Por momentos estos diálogos tienen vagas reminiscencias de Anne Rice y su Entrevista con el vampiro, que casualmente éste último (entre dos fuegos cruzados: los humanos y los zombies) no es algo ajeno en la historia.

La gran muralla, una historia de la guerra zombie, es el segundo título de los relatos aquí presentes, que instintivamente nos remite a una guerra, a trincheras, a sangre, pero para aquellos que esperan la “acción”, se topan de cara nuevamente ante un relato confesional. Esta vez, será una mujer la que nos cautive y asombre con su lúgubre testimonio de cómo llegó a formar parte de la última resistencia humana contra una infección letal que conminó a los de su especie a la desaparición. Casualmente encuentro un paralelismo entre una de estas escenas, con la de la exitosa película dirigida por Juan Carlos Fresnadillo, 28 weeks later, que a nuestros lares llegó como Exterminio 2, en la que los pocos sobrevivientes atrincherados en sus casas, logran ser rescatados en helicópteros por el ejército. Claro que en la película este acto obedece a otras circunstancias, pero sería poco fructífero para el texto explicarlas.

Steve y Fred, quizás se uno de los relatos más extraños del libro, por lo mismo, que deberíamos escatimar antes de emitir cualquier comentario, que presumo por el relato, sería negativo. Por qué me atrevo a indicar esto. Por la sencilla razón de que el narrador cambia al igual que la atmósfera. Esta vez ya no estamos ante un personaje reflexivo, sino de acción. A la vieja escuela de Chuck Norris, Steve lucha contra los zombies en una moto, portando un “sable”, y a la vez con una linda acompañante. Pero dónde se encuentra lo “a escatimar”. En que se produce un vuelco ficcional, donde el buen Steve era un personaje de una historieta que leía Fred, joven atrincherado en un reducto carente de comodidades, poco espacioso, escondido y maldiciendo constantemente su infortunio tras haber elegido un lugar así para guarecerse de los no-vivos, que esperan hambrientos su salida.

Y para culminar, Punto final, S.A, una historia de la guerra mundial Z, nos hace retornar nuevamente a ese clima post-epidémico, cuando ya la plaga explotó y se ramificó en toda la extensión terrestre. Lo curioso de este relato, estriba en su atmósfera de paz y sosiego, contrastada con la Apocalipsis paralelamente desarrollada. Pero a diferencia de los otros relatos, esta paz provendrá de la “normalización” de este mal. Quiere decir, que científicos, atrincherados en un viejo depósitos de juguetes, han encontrado la manera de controlar la plaga, dándole una oportunidad de vida, de nuevo comienzo, a los afortunados que fueron seleccionados para salvarse.

Es con estas historias que Max Brooks busca impactar al lector, otorgándole reflexivos y contemplativos paisajes dentro de la (como lo menciona) “invasión Z”. Muestra así también una flexibilidad de la atmósfera en la trama, y variedad de sensibilidad de sus personajes acorde a las circunstancias en cada historia respectivamente. Sin centrarse tanto en los errores ortográficos y de edición (voy a darle la ventaja al no haberlo leído en su idioma) M. Brooks, propone lentamente con sus sagas, construir el universo Zombie, auténtico y verosímil, que todo fanático (me incluyo) de este sobrecogedor y enigmático mundo espera.

Rec 3: Una película en la que solo su estreno fue esperado

Sinceramente me apena escribir sobre un rubro que no es el mío, pero creo necesario hacerlo esta oportunidad; compartir mi experiencia tras haber sido testigo de una de las películas que más esperé a que estuviera en nuestra cartelera. Por lo mismo que una de las pocas cosas que me llevaría a escribir sobre películas, son esos personajes, esos que más me apasionan: los Zombies.

Antes de comenzar con mi comentario respectivo, debo aclarar cuál es mi posición al respecto de las dos películas que precedieron a la misma. La primera vez que vi “Rec” (Jaume Balagueró y Paco Plaza) debo confesarlo fue en la sala de mi casa, exactamente el 25 de diciembre, con mi familia –un poco bizarro-, y menciono esto, porque aún después del paisaje antedicho, creo que fue la última vez que sentí miedo, suspenso, intriga, paranoia; caí redondo en el juego de los directores. Para empezar que la propuesta me pareció original, claro, recordando un poco a La bruja de Blair, con esta idea de una cámara absoluta, a manera de reportaje. No he visto nada similar. A parte que “Rec” fue estrenada bajo el rótulo de “falso documental”.

Al verla, para mí, fue como la consumación de algo hermoso, utópico, imposible. Siempre soñé con la existencia de estos personajes, con la idea de que en algún lugar habían existido, sea como accidente, como encubrimiento de los EE.UU, de cualquier manera. Y esta película entra de la nada, logrando gráficamente este matrimonio entre la realidad del reortaje día a día, común, simplón, y de repente una epidemia zombie, incontrolable, viral; simplemente, soberbia. Fue al verla, que sentí realizado todas las expectativas. Creo que en parte se debe a que los directores jugaron bien las cartas, eligiendo cuidadosamente el contexto menos pensado para una película de zombies en pleno siglo XXI. Así es. No apostaron por ciudades inventadas, ni por aldeas alejadas de cualquier posibilidad de rescate, ni amotinamientos en supermercados, en el que los pocos sobrevivientes disparan sádicamente a lo lejos a una turba momentáneamente contenida de no-vivos. No se complicó la vida, y apostaron por el absurdo. Sinceramente, un ejemplo de cómo la cotidianidad muchas veces puede resolver los problemas de exceso de ficción. Sin contar con la tensión desde la primera aparición de los “infectados” en la película, hasta el final. Definitivamente una buena película.

Hablando ahora de la sucesora, Rec 2 (mismos directores), lamentablemente no puedo comentar nada entusiasta de ella. En primer lugar porque rompe con la lógica de la primera. Si bien intenta parchar ese desliz con la idea de cámaras conectadas entre todos los miembros del escuadrón para-militar que ingresa a la residencia, se arruina con la historia paralela de los jóvenes que irrumpen clandestinamente en la misma, cargados solamente con su cámara digital. Otro de los elementos que le intentan sumar a la película serían: el primero, la religión, pues ya no van a ser simplemente infectados sino “demonios”; y la segunda, la posibilidad de una infección masiva (recordemos que “La niña Medeiros” bajo la apariencia de la reportera, amenazaba con salir del recinto). Eso, en lo personal me pareció tan común y de mal gusto, que ya podía adivinar una tercera parte, a lo Resident Evil, que dilapidaba ese halo de intriga y novedad para caer en la trillada “película de Zombies”.

Siguiendo esta secuencia, es casi seguro que no tendría nada que decir de esta última entrega. Pero se equivocan, tengo algunas ideas que no me permiten sepultarla por completo; la idea está media viva y muerta a la vez. En el fondo, podría ser conceptual.

Cuál es el problema de Rec 3 (Paco Plaza). Si podría celebrar algo de esta película, es el gran esfuerzo del director por evitar que caiga en un rotundo fracaso. Es que, cómo mantener un monstruo de tamaña magnitud. Cómo darle vida a algo que ni siquiera debió tener una segunda parte. Pero en fin, para bien o para mal, ya se hizo.

Creo que el hecho de la deformidad de esta película, evitó que (a mi parecer) cayera en el total absurdo. Me refiero a que esta nueva entrega de Rec, se aleja totalmente del modelo realista, para optar por la “sinceridad”: una película, pomposa, sí, pero película al fin y al cabo. Eso, en primer lugar es sacrílego para la línea que marcó Rec. Y a raíz de esta ruptura (llamada violentamente por mí “sinceridad”) de Rec 3, en relación al pacto ficcional de película de “reportaje”, las licencias que se toman en esta, se encargarán de rellenar y darle forma en lo que dure. Quiero decir que sí, esta nueva entrega cuenta con “banda sonora”; “manejo arbitrario de la imagen”, que podemos verlo en las tomas panorámicas, close up, etc.; “fragmentos de comedia” que incluso colindan con el absurdo; “inverosimilitud de los personajes”, visto en el cambio de 180 grados de lo heroína… porque sí señores, ¡tuvo heroína!; y sobre todo, el final, que es definitivamente la experiencia más catártica y sorpresiva que todo asistente a ver “Rec3”, esperaba vivir.

Son estas razones la que me obligan a sospechar de la “astucia” del director. Porque se puede ver que intenta tomar a la película de muchos lados (las ya mencionadas, líneas arriba), seguro para evitar el fracaso, o para exponer algo más, claro, mediante el pasmo del espectador. La sorpresa es lo que devino de la “sinceridad” en Rec 3; nadie esperó algo así, es seguro. Nos queda ver si el tiempo enterrará lo que pudo y (a mi parecer) debió enterrarse al comienzo, pero ahora, con esa cachetada al espectador, nada se sabe.