vestirse de rojo y morir por prescripción

Por: Fausto Barragán

 

 

 

 

images.jpg 1Qué de bueno puede traernos una película que presenta la singular vida de personas dependientes a narcóticos, degradándose a sí mismas, terminando en oscuros y tristes agujeros, de los que jamás podrán salir. Qué de bueno puede traernos la exposición del rostro más crudo de una sociedad que alimentó a muchos en base a un voraz sistema de sueños flacos que se desmoronan con la simple brisa del aire, frente al mar, o en una simple conversación. Es probable que si lo pongo en perspectiva, puede que nada. Para mí, todo lo contrario. De la mano de esta película, que lanza un grito inicial constante, suspendido en cada diálogo y escena, cogiéndose como puede ante el estremecimiento de la realidad, se logra esbozar una pequeña obra de arte, a partir de la violencia visual y la diestra manipulación del tema tabú preferido por las sociedades desarrolladas: la drogadicción.

El reconocido director D. Aronofsky, nos heredó una significativa cuota de humanidad con Requiem for a dream (2000), más conocido para nosotros como Requiem por un sueño. Solemne título para tan brutal descripción gráfica del resquebrajamiento de varios personajes, unidos por afectos y deseos en común. Requiem for a dream se basa en la exitosa novela, homónima, de Huber Selby Jr., en la que nos cuenta la historia de  Harry Goldfarb, un joven adicto a la heroína que abandona su hogar, viviendo del día a día para alimentar su vicio, con el sueño de que su vida cambiará para mejor, deseando llevarse al mundo por delante. Sara Goldfarb (madre de Harry), mujer viuda, entregada a la televisión, esmerada en prepararse para ser parte de un programa televisivo luego deimages haber sido invitada por teléfono, es la coprotagonista de esta película. Marion Silver es la novia de Harry, quien luego de abandonar su acomodada vida en casa por vivir con su novio, tiene enfrentar el sueño de ser una reconocida diseñadora con su adicción a la heroína, por la que es asediada con pensamientos y deseos extremos para saciar su aflicción. Y Tyrone C. Love, amigo de Harry, adicto también a los narcóticos, tiene el sueño de abandonar las calles, y gozar de una opulenta estabilidad social, propia de los capos de la mafia, viviendo siempre con el recuerdo de su madre estancado en su oscuridad. Así, cada uno de ellos, componen la cadena de funestos sucesos que dinamiza la historia.

De los personajes que logran imponerse y calar en el público por lo brutal de sus casos, al margen de las destacadas actuaciones de Jeniffer Connelly y Marlon Wayans, son la familia Goldfarb (Sara y Harry). Conmovedora historia de un joven confundido que optó por abrir las puertas equivocadas, adentrándose a una vida extrema y dura, capaz de soportarla gracias al veneno de una sociedad indiferente, que viaja por sus venas, y asoma como su único y verdadero hogar.  Por otro lado, la madre -probablemente la mejor actuación de la película, siendo Ellen Burstyn (Sara Goldfard) nominada al Oscar por aquella-, nos grafica una pérdida mucho más dramática. A Diferencia de estos jóvenes que tienen la vitalidad y la compañía de sus propias sombras en la fría calle, Sara se encuentra abandonada en sí misma, afectada por la muerte de su esposo, y los violentos abordajes de su hijo. Presenta los sueños más intactos, más limpios, llegando uno a vincularse con su inocencia, sana inocencia que al estar vulnerable como ella, se deja arrastrar (sin desearlo en el fondo) por una adicción letal, alejándola de un camino que creyó correcto tomar para su nueva vida. Esta adicción termina por diluir las fronteras entre su cordura y demencia, pero también de alguna manera, la terminan  por acercar a sus fantasías más tiernas de forma directa y frontal.

La piedad y la conmiseración por estas víctimas, no afecta en lo absoluto la propuesta de Aronofsky, quien trata de llevar el tema de la dependencia, de las subidas y bajadas, emulando una montaña rusa (figura anecdótica también en la película) de los estados de ánimos, de las peculiares pesadillas y sueños de personas atrapadas por ídolos de barro de una sociedad consumista, frívola, y superficial, a lugares poco gratos de tolerar. Esos sueños son los que se desmoronan cargando su propio peso, anestesiados por fugaces manos que los terminan soltando a su suerte.  Es aquel dolor de la caída, esa muerte por prescripción que nos deja los valores de una sociedad caduca, lo que retumbe en la mente y corazón (estoy seguro que sí) de quienes se dejen envolver por esta trama, dándose cuenta de que el vestido rojo, ese despampanante, que espera el momento preciso para ser utilizado, jamás estará terminado, o en su defecto, jamás nos quedará a la medida.

index

Anuncios

2 comentarios en “vestirse de rojo y morir por prescripción

  1. He visto tu lugar y me semeja de lo más interesante. No solo pues
    lo que estás planteando posee un extenso conocimiento (o cuando menos eso aparenta) sino más bien que
    la forma que cuentas con de expresar tus ideas es genial. Espero que
    en algún momento podamos trabajar algo juntos
    o al menos que me des la oportunidad de recibir alguna visita tuya a mi blog y me des tus puntos de vista.

    Al final del día quien sino otro blogger para juzgar el trabajo de uno.

  2. Agradezco tu comentario con sincera emoción y entusiasmo. Me agrada esa idea tuya, pues la verdad, lo mucho que “aparento”, no es más que esa rabia luego de consumir -sea una película, escuchar una banda o leer un libro- estos productos sociales, la que me conduce a volcar todo a la página en blanco. Claro que visitaré tu blog, y más aún ya que ahora estoy formalmente invitado.

    Y claro que sí… quiénes más que nosotros.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s