Mejor por TCM

poltergeist-clown

Una de las cosas positivas que pude sacar luego de una hora y media de inversión, atado a una butaca de cine, fue la salida de esta modorra escritural en la que estuve sumido por más de un mes. ¿Y a qué película debo agradecerle este favor? Sinceramente, a una que no me esperaba que me obligara a ello, y no necesariamente por su excelente calidad o lo interesante de su propuesta, sino por todo lo contrario: Poltergeist. Confieso que soy un irremediable escéptico del cine de terror contemporáneo (salvo por rarísimas excepciones), y que desconfío de toda propuesta de reciclar el viejo cine en la actualidad, pero en esta oportunidad, muy contradictorio a mi fascinación por la película original, que hubiera servido como argumento suficiente para evitar verla, no tuve las fuerzas necesarias para impedirlo. Y ¿cuál fue el resultado? El peor tributo que se le pueda realizar a un clásico del cine de terror. La imperdonable falta de respeto, síntoma de la miseria creativa de directores y productores en la actualidad, ya no sigue en cartelera. Es que este mamarracho de remake no tiene nada, nada, en lo absoluto, que ofrecer. No sé de dónde sacaron a ese señor alcohólico que fungía como padre; a esa joven despistada que, en su única oportunidad por demostrar estar a la altura de JoBeth Williams (ver la escena cuando entabla conversación con su hija luego del accidente), lo arruinó; a los hijos, con los que sinceramente no supe por momentos qué tipo de película era; y a un equipo de especialistas en lo paranormal que parecía una versión sin gracia de los tres chiflados (sí, el remake). La película dirigida en esta oportunidad por Gil Kenan, no arriesga en lo absoluto, todo lo contrario, decide continuar míseramente la flaca tradición del cine de “terror” del nuevo siglo. Esa es mi impresión de lo que fue para mí esta película, lo que por el contrario, me lleva a preguntarme por la razón del “susto” del resto de los asistentes la noche que vi esa película. ¿Será una reacción propia de los “screamers” que plagan ese enclenque “remake”? Pues de no ser así, sinceramente no comprendo de qué se asustaron aquella noche. Asimismo, he llegado a considerar que el que podría estar mal sería yo, al esperar más de una propuesta que, consciente de estar inmersa en la cultura “hiperartificial” contemporánea (cagada), es sincera con nosotros y nos entrega esta clase de basura cinematográfica. En resumen, si aún no la has visto y tienes la mala suerte de verla aún en cartelera: ¡NO LA VEAS!

Mejor véanla por TCM.

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