El fenix que no resucitó

images

Muchos te podrán comparar con James Dean, por el parecido inquietante, mas no se ajustan las nobles razones de su desaparición con la tuya. Te cagaste en el club de los 27, pues, a pesar de que no hayas formado parte de alguna banda, a tu manera, rompiste los esquemas de tu profesión, acaparando todas las portadas de tu época: fuiste un rock star; hiciste demasiado antes de marcharte, con 23 miserables (¿suficientes?) años de edad. De tu vida ya se ha comentado demasiado, al igual que sobre las circunstancias de tu muerte, por ello, evitaré hacerlo. No supiste controlar al engendro que llevabas dentro, y acabaste asfixiado por su propia libertad, boca arriba, tendido a las afueras del Viper Room (L.A.) una noche como la de hoy, hace veintidós años. Tuya era la década del 90, esa que rechazaste con el despertar de una aterradora concepción (aunque cierta) sobre la vida. Qué hubiera sido de la historia cinematográfica occidental si hubieras reemplazado a (por ejemplo) Leo DiCaprio, o a otras jóvenes promesas que tomaron los papeles que dejaste con tu sombra, tras tu repentina partida. ¿Estarás ahora bien? ¿Habrá sido un error tentar así a la muerte? Quizás sea como dijo alguna vez Frusciante: “Era lo mejor, él no quería vivir en este mundo; diría que no fue trágico que muriera, sino que naciera.”

Hoy se cumple un aniversario más de su partida.

R.I.P.

River Phoenix

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s