A la memoria de un olvidado

Por: Fausto Barragán

Si bien es cierto que no tengo vela en este entierro, o que no soy alguien que debiera emitir un juicio sobre el tema que estoy por contarles, me tomo el atrevimiento, por considerarme un incondicional admirador de esta banda. Y bueno, la banda de la que hablaré es “Alice in chains”, que actualmente, bajo ese “sagrado” nombre, están dando vueltas por ahí, recaudando dinero, estando en presentaciones, sacando discos, y (creo yo) manchando un nombre que debió morir hace 10 años, y más aún, hace un año y un par de meses, para ser exacto.

Cuenta la historia que mientras Layne Staley, tras bastidores, vomitando cada 5 minutos, y con la adicción a la heroína en su rostro, ingeniándoselas para salir al escenario, su “amigo”, el fundador y compositor Jerry Cantrell, tenía planes para “Alice…”, más de los que la misma banda podría soportar.

Pero este texto, más que hablar de la banda, o hablar de las arteras acciones cometidas por Jerry Cantrell dentro de la misma, me referiré principalmente a la muerte, ya hace más de un año, de uno de sus miembros. No. No será de Layne, ni de ese “desafortunadamente” antipático reemplazo, llamado Mick Inez, ni de su baterista, que si bien es un miembro fundador, siempre me pareció un perro faldero de Jerry Cantrell. Me refiero a Mike Starr, que a parte de ser miembro fundador de “Alice in chains”, fue el mejor amigo de (para mí) el oro de esa banda: Layne Staley.

Por qué escribo este texto si no coincide ni con la fecha de su natalicio y con la de su deceso… Bueno, es que simplemente tengo la necesidad de expresar mi desacuerdo con esos personajes, montados actualmente bajo el nombre de “Alice in chains”, cuando no son ni la sombra de lo que fue esa sorprendente banda. Y ¿por qué? Bueno, porque simplemente al “genio” de Jerry Cantrell no le dio la gana de dejar morir a ese monstruo que estuvo destinado a una corta existencia, y que lamentablemente, es lo que es ahora.

En otra oportunidad descargaré mi desacuerdo por “Alice in chains”, que debió llamarse “Jerry Cantrell y sus amigos invitados” como lo sugirió irónicamente Mike Starr años después de su salida de la banda. Y es a este último personaje a quien le dedico mi post. Es que mucho de él me trae inevitablemente a criticar las decisiones o rumbos que comenzó a tomar la banda, y que claro, quellevarían por acabar con Layne. No acuso premeditadamente a alguien, simplemente expongo mis dudas sobre la seguidilla de malas ideas que se tomaron en la banda, la cual, una de ellas, sería la salida de Mike Starr. Es evidente con ello que Cantrell pretendía formar su “propio” grupo, uno a disposición de él. Con la salida de Mike, y un Layne adormecido por las drogas, las cuales empezaban a consumirlo, no sería muy difícil. Ya de por sí, el mismo carácter sumiso de Layne lo permitía, pero… ¿por qué expulsar a Mike? Algo muy grave tuvo que haber pasado para eso. Quizás fue el único que se atrevió a decirle sus verdades a Jerry, o el único que no estaba en  desacuerdo con la tiranía dentro de la banda. Pero bueno, él (Mike) fue el primero en abandonar la tripulación, que dentro de todos los problemas de diversa índole (drogas, excesos, abusos, antipatías) funcionaba como conjunto. Me refiero estrictamente al producto final: su música.

Es así que, mientras Cantrell se esforzaba por hacer más profesional su equipo (arruinando la energía creada por esos cuatro chicos de barrio), acabando con ellos, y cumplía su sueño de crear su propia banda, su sonido, su música. De hecho, lo consiguió: una banda del montón. Nadie me sacará de la cabeza que no sólo tras la muerte de Layne ese grupo musical dejó de ser “Alice in chains”, sino desde la misma salida de Mike Starr, la cual, ya pronosticaba su triste final.

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PREPARADOS PARA LOS ALL STARS?

Por: Fausto Barragán

Uno de los últimos conciertos de rock que tuvimos en nuestra capital, quizás nos remonte a Pearl Jam y Aerosmith. Pero hace cuánto que no tenemos un evento de rock, sucio, salvaje y violento: Guns, Maiden, Metallica, Kiss, etc. Es por eso que me intriga la próxima llegada de estas figuras musicales reconocidas, como estrellas de Rock, reunidas todas en un evento que perfila apoteósico bajo el originalísimo nombre de “Rock and roll all stars”.

La propuesta de juntar a tamaños personajes es algo entusiasta y novedoso (para nuestro país), que no deja de asaltarme el pensamiento. Pero, esta misma llegada me causa una inquietud, que si bien no augura algo negativo, es en cierta, una piedra en el zapato. Como figura en la programación, tendremos en el escenario a Gene Simmons (KISS), Matt Sorum (Guns, Velvet revolver, the Cult), Duff mcKagan (Guns, Velvet revolver), Mike Inez (Alice in chains), entre otros; muy motivador para muchos, pero no para mí. Personalmente creo que hubiera sido mejor traer a una de las bandas (salvo Kiss, que ya nos visitó) a la que pertenecen dicho músicos, en vez que a todos ellos por separado. Lo digo no con ánimos de aguafiestas, está bien que mucha de la gente vaya por ver a sus ídolos del rock, pero como ellos, supongo, irá gente deseosa por escuchar sus temas favoritos, pero, ¿qué pasará si todas estas estrellas no logran convencer a la fanaticada? es decir, qué pasará si de pronto despertara la consciencia del “culto por la canción”, y vieran a esos tipos en el escenario, sean las estrellas que sean, como un grupo de músicos haciendo simples covers. Claro, eso siempre y cuando sean sólo covers los de esa noche, puede ser que se pongan a improvisar, o lo dudo mucho, sorprender con canciones propias, no lo sé, aún de ser así, el efecto iría de mal en peor.

Voy al hecho de que sería fabuloso oír temas como “Slither”, “Would?” o quizás “Rock and roll all nigth”, pero, no me parecería definitivamente “fabuloso” que las mismas sean cantadas por Gene Simmons, Sebastian Bach y Joe Elliot, o cualquiera que sea, respectivamente. Como digo, hubiera sido mejor que llegara Alice in Chains, Velvet revolver, Sabbath, o Motley Crue, más no éste simpático e imponente combinado. No sé cuán preparado esté el público nacional de soportar esto. Espero al menos, que sea un lleno total, y que no se tope con la indiferencia y el desdén por parte de sus seguidores, como vergonzosamente ha pasado antes: Iron maiden (segundo concierto), Janes adiction, entre otras. Lo que es un hecho, es que el público peruano es impredecible. Creo entonces, que el clima con el que se debería abordar tal presentación sería el de una fiesta, una fiesta del rock, simplemente eso, que tenga por cometido el de animar al público con buenas interpretaciones, más que el de vender a sus respectivas bandas. Pues si esa es su intención, prefiero irme al “Tequendama”, o “la Noche”.

Otro hecho que me parece sumamente curioso, y que le daría (en caso de confirmarse) uno dosis significativa de bizarría al show, es la presencia del popular protagonista de la serie televisiva “Two and a half man” Charlie Sheen, quien a manera de maestro de ceremonia se encargará de presentar el espectáculo. Sinceramente, raro.

En definitiva, tendremos una disociación de espectadores el día del show: primero, aquellos a los que no les importa que vengan miembros separados de sus bandas originales, siempre que brinden un interesante y divertido espectáculo; y el segundo, que sólo irá por el hecho de que tales figuras estarán tocando en vivo, no interesa qué instrumento o cuál sea su participación, pero verlos al fin y al cabo. Sea de la forma que sea, espero que este “Monstruo” sea del agrado de todos los concurrentes, y no permita que se vayan con un disfrazada decepción.